Las desavenencias entre la FIA y la FOTA, la asociación de escuderías de F1, no han hecho más que crecer en estos últimos meses debido a los cambios reglamentarios para el campeonato 2010 que propone la federación.

En resumidas cuentas, el problema proviene de los límites presupuestarios sin condiciones que se impondría para todas las escuderías y que no es de agrado para Ferrari, Renault, McLaren y compañía. Otras críticas han surgido por culpa de otras medidas que pretende adoptar la FIA pero han sido un problema menor en comparación con el recorte de presupuestos máximos.

Fuente: La Fórmula 1 en sus últimas