Debo ser el único el que no me dice nada esa mezcla de formas sin sentido, intentando subirse al carro de los planos pesados con amplias superficies curvadas suavemente y rematadas en aristas que sólo el amigo Bangle ha sabido traducir en algo creativo y atrayente.
Y por dentro más de lo mismo, parece un concept chino ambientado en la Fiesta Naranja de la Radi
Ojalá volviera a crear coches con tanta personalidad como el mítico Manta o el desconocido Gt del '65.